domingo, 4 de diciembre de 2011

LA PRINCESA JACQUELINE

La princesa Jacqueline Domínguez
Érase una vez un feliz matrimonio de apellido Domínguez quienes tuvieron una hermosa niña. A la que  le pusieron de nombre de Jacqueline.
Para la pareja, ella, su hija, era su más grande tesoro, su todo, la princesa era una niña muy linda; su cabello era rizado era lo que llamaba la atención de todos en el castillo, sus ojos alargados y de color marrón, su pequeña boca, su nariz respingada, todas sus facciones además de su agradable carácter, la hacían una hermosa niña.
 Hasta que una noche, uno de los sirvientes se robó a la pequeña princesa,   todos a otro día muy alarmados se echaron a buscarla,  el rey y la reina estaban muy tristes,  nadie podía consolar su gran dolor, al perder  a su única hija.
Paso el tiempo y nadie sabía nada de la princesa entre más tiempo pasaba,  más grande era la angustia para sus padres, el no saber nada de su pequeña princesa y del sirviente que se la robo, hacia aún más grande su pena.
En eso, una mañana, uno de los sirvientes del castillo logro ver a lejos, al  sirviente que se había robado a la princesa Jacqueline y comenzó a perseguirlo, cuando el sirviente se dio cuenta  se escondió entre muchedumbre y corrió hasta perderlo,  así que el rey puso más vigilancia en todos los lugares  para que lo capturaran y regresara a su hija.
En medio de su captura la pequeña niña, comenzó a cuestionar a su captor, sobre la razón por la cual se la había robado, entonces este comenzó a decirle que lo hiso porque siempre se sintió muy sola y siempre había ansiado, tener una hija igual a ella, sin embargo nunca podría hacerlo, ya que ni siquiera tenía esposa, además de que las muchachas del pueblo lo consideraban muy feo.
La pequeña, le explico al sirviente que la belleza no se encuentra en el exterior, y que él podría, tener una esposa e hijos siempre y cuando él se quisiera así mismo, el sirviente reflexiono sus acciones y se dio cuenta que lo que había hecho estaba mal.
Inmediatamente llevo a la princesita al castillo, y le agradeció profundamente por haberlo ayudado a salir de su error, la pequeña le rogo a su padre, el rey, porque no emprendiera acciones en contra del pobre hombre, este accedió, cuando la niña le explico todo.
La pequeña princesa, regreso feliz con sus padres, esperando el momento de que llegue su príncipe y el sirviente encontró el amor en una dulce campesina, asi vivieron todos felices para siempre.